lunes, 30 de agosto de 2010

Flashes Del Estrellato

Los flashes de las cámaras parecen miles de estrellas tintineando sin parar, haciendo que todo se detenga con cada click del obturador. Ella en su hermoso vestido carmesí confeccionado por el diseñador más importante de Paris, acompañada por su nuevo novio, otra estrella en ascenso del cielo de las celebridades.

Ella lleva un peinado hermoso, con un broche plateado entretejido con su hermosa cabellara castaña, sus labios carnosos parecían coloreados por pinceles; ella abre sus ojos intentando encontrar un recuerdo feliz que la ayude a sonreír por unos minutos más; entre cámaras y entrevistas sus minutos se convierten en horas en la larga alfombra roja.

De la inocente chica del pueblito casi desconocido ya ni el recuerdo parece quedar; algunos dicen que sus orígenes olvido; que aquellas tardes en el columpio intentando alcanzar las nubes, que parecían algodón de azúcar en el cielo o de cuando jugaba al escondite entre las plantaciones de trigo con esos amigos que estaban con ella cuando solo unos cuantos la veían actuar; pero ahora ella es una gran estrella que millones ven actuar, esos viejos amigos se fueron perdiendo con cada invierno.

Aunque por fuera ella sonríe a carcajadas, mientras toma una copa de vino con el director híper famoso del momento, ese que solo trabaja con los actores más exclusivos del negocio, en realidad por dentro su alma llora hasta crear un mar. Los placeres prohibidos están a la orden del día, las drogas no son desconocidas para nuestra estrella, estas la ayudan a verse fresca y alegre para mantener las apariencias en las fiestas.

Ella tiene una mansión de ensueño con todo lo que una estrella de su nivel puede desear; ella puede tener a cualquier hombre que desee con tan solo un chasquido de sus dedos; en las noches abandona la comodidad de su cama, para mirar por su balcón el paisaje de la ciudad con cierto desdén, esta intoxicada por sus luces y sus edificios hechos de sueños rotos.

En los tabloides, los rumores están a la orden del día; comentando que con quien nuestra estrella comparte su cama, con quien la vieron comiendo hace unos días, si se ve más vieja que el año anterior, si está ganando peso luego de su última película, si se hizo una cirugía estética, etc.

El día de la entrega de premios por su actuación en la película que vendió miles de millones; ella se baño temprano, se engalano con su vestido de diseñador, le hicieron su espectacular peinado y practico su discurso de aceptación frente al espejo intentando parecer sincera; antes de salir su habitación saca una bolsita con un polvo blanco, el cual pone en una línea recta en su mesita de noche y de una sola aspira se lo lleva todo por la nariz; supuestamente ella no es una adicto solo lo hace para tranquilizarse.

En la alfombra para las cámaras posa, ella sabe que con cada flash de las cámaras se acerca más a ser una mega estrella, se dice así misma para darse seguridad «eres una estrella, en tu lugar miles desearían estar», por eso ella fingirá su sonrisa como muchas otras veces lo ha hecho, saludara a sus fans y aceptara su premio como si de verdad le importara.

Luego irá a varias fiestas donde más flashes la acompañaran, bailara a pesar de que tan solo dormir quisiera y justo antes del amanecer se irá a su casa en su limosina de un millón de dólares, agradecida de haber sobrevivido a otro día de los flashes del estrellato.


3 comentarios:

«• Libélula •» dijo...

Muy sorprendente!!

Ojos de Perro Azul dijo...

Cuantas personas en algún momento no hemos deseado ser un famoso actor, cantante, ser admirado y salir en revistas, TV y cuantos medios existan... sin imaginar siquiera el infierno k significa tener esa vida, esa supuesta felicidad....no obstante los que ocupan ese lugar, deseados por nosotros, envidian una vida sencilla.

P@lol@ dijo...

Nice!!!!